Se oían unos pasos por el pasillo mientras desde la ventana comencé a ver llover, mi madre acababa de llegar del trabajo.
A pesar de cómo llegaba, parecía que tenía mucha ira guardada durante todo el día y parecía que la iba a pagar conmigo.
Aun no le había dicho que había suspendido 8 asignaturas, mientras parecía que su humor iba acorde con el tiempo que hacía.
Fuera sonaban unos truenos que te ponían los pelos de punta mientras pensé:

•  Que habré hecho yo para merecer esto…

Pero después pensé que al menos tenía un techo donde cobijarme y desde ese momento empecé a ayudar a la gente pobre.

 
 
Fernando