Se oían unos pasos por el pasillo mientras desde la ventana comencé a ver llover, me giré y vi a mi padre entrar en el salón. Salí fuera con él porque no podía dormir.
Desde la ventana del comedor se veía como llovía, me asomé y desde la ventana vi a un niño empapado de agua. Se lo dije a mi padre y me dijo de bajar a buscar a ese niño.
Cuando subió mi padre con él, yo le ofrecí ropa seca y le dije que se quitara la ropa empapada. Le dejé una camiseta, un pantalón y unas zapatillas de casa.
Mi padre le preguntó si quería algo caliente y él dijo que sí. Le preparó una sopa y un vaso de leche caliente y yo puse la ropa a secar.
Cuando terminó nos pidió por favor que llamáramos a su casa para que vinieran a buscarlo sus padres. Yo llamé y dije que tenía a su hijo, porque lo habíamos visto desde la ventana mojándose y tenía la ropa empapada.
Al rato llegaron sus padres y nos dieron las gracias por lo que habíamos hecho por su hijo.
En aquel momento yo pregunté al chaval como se llamaba.

•  Samuel - me dijo.

 
 
Iñaki