Se oían unos pasos por el pasillo mientras desde la ventana comencé a ver llover. Me intrigaba saber de quién eran esos pasos, pero a la vez no podía parar de ver llover.
De repente llamaron a la puerta y yo temerosa dije:

•  Adelante.

Resulta que era mi madre que venía a decirme si quería ir con ella de compras y yo le contesté que sí.
Fuimos con mi padre y mi hermano al mercado más grande que había en el país. Allí había de todo, las mejores chaquetas, camisetas, pantalones, etc. En cuanto a las comidas había los mejores restaurantes, los más caros. Entonces mi padre dijo:

•  ¿Comemos en un chino?

Todos estuvimos de acuerdo y dijimos en voz alta a la vez gritando:

•  ¡¡Vamos allá!!

Mi madre me compró unos pares de zapatos, camisetas, faldas, vestidos y pantalones, todos caros, mi padre se compró pantalones, chaquetas, camisetas y zapatillas, las más caras que había en el mercado.
Hacia las 20h00 de la noche llegamos a casa, cenamos, vimos una película, estuvimos hablando del día tan bonito que habíamos pasado juntos de compras los 4 juntos.
Pero al llegar a casa empezó otra vez a llover, después de cenar y de ver la película hicimos una guerra de almohadas hasta las tantas de la noche. Ganó mi padre y mi hermano y yo pedimos la revancha, aunque nos dijeron que ya era muy tarde.
Colorín colorado, este cuento de ha acabado.

 
 
Thamara