Se oían unos pasos por el pasillo mientras desde la ventana comencé a ver llover, era de día.
Me levanté de mi cama porque tenía partido de fútbol, me preparé la ropa, desayuné en condiciones, me vestí y me fui a coger la villabesa para ir al campo donde jugábamos el partido.
El árbitro pitó y comenzó el partido, no podíamos correr, el campo estaba inundado.
La primera parte era difícil para meter por lo menos un gol, pero estaba bien.
Sonó el silbato del partido, era la segunda parte, comenzamos bien, pero el campo seguía inundado.
Por fin llegó el primer gol del partido, gritamos hasta que oyeron todos los espectadores:

•  ¡¡GOL!!¡¡GOL!!¡¡GOL!!

Estuvimos muy contentos con el gol, el partido continuo hasta el final y acabó con nuestra victoria con 1- 0.
Nos saludamos todos los jugadores de los equipos porque fue un buen partido para todos.
Luego volví a casa muy contento con la victoria.

 
 
Hamza