Se oían unos pasos por el pasillo mientras desde la ventana comencé a ver llover. En esos instantes no dejaba de llover, pero aun así no dejaban de escucharse pasos por el pasillo de mi casa. Mi casa es muy grande, porque el pasillo mide como 100 m² de largo, o sea, lo suficiente para perderte.
Bueno, me senté a escribir un texto en el salón de mi casa. Mientras yo escribía el texto sentía que los pasos se acercaban más a mi salón y yo tenía mucho miedo, fíjate tú que no sabía ni donde meterme.

•  ¡Buff!, esto es aterrador.

Los nervios me traicionaron y me desconcentraron completamente.
Así me pegué toda la tarde pensando en quién sería.

(Ahora os toca resolver mi mikrorelato. ¿Qué ha pasado? ¿Quién sería? Pssss solo quedará entre tú y yo. Si os ha gustado, tendréis que esperar al próximo relato.)

 
 
Joana